El equipo de Eduardo Coudet ganó 2-1 en Venezuela, con un desenlace polémico y emocionante, que incluyó una expulsión del arquero y un gol en el último suspiro.
River Plate cerró su participación en la fase de grupos de la Copa Sudamericana con una victoria 2-1 frente a Carabobo en el estadio Misael Delgado de Valencia, Venezuela. El partido, correspondiente a la última fecha del Grupo B, tuvo un desenlace dramático que mantuvo en vilo a los aficionados hasta el último segundo.
El primer tiempo transcurrió con dominio de River, pero sin goles. La expulsión de Edson Castillo en Carabobo por una patada sobre un rival, al cierre de la etapa inicial, pareció allanar el camino para el equipo argentino.
En la segunda mitad, Maximiliano Meza abrió el marcador tras un córner ejecutado por Juan Fernando Quintero. Sin embargo, Carabobo reaccionó y logró el empate mediante un penal sancionado por una falta de Juan Cruz Meza, que generó controversia. El empate llegó en un momento de bajo rendimiento futbolístico de River.
Cuando el partido se encaminaba al 1-1, el arquero Santiago Beltrán cometió una infracción fuera del área y, tras revisión del VAR, fue expulsado. Sin cambios disponibles, el uruguayo Matías Viña se colocó los guantes para defender el arco de River en los minutos finales.
En la última jugada del partido, un rechazo del defensor cordobés Facundo González (oriundo de San Francisco) derivó en una asistencia para Maximiliano Salas, quien definió con precisión ante la salida del arquero Bruera, desatando la alegría del equipo de Eduardo Coudet.
