El PSG selló su pase a la final de la Champions League tras empatar 1-1 con el Bayern Múnich en Alemania, con un global de 6-5. El 30 de mayo enfrentará al Arsenal en Budapest.
El PSG no necesitó hacer grandes méritos para meterse en la final. Le alcanzó con golpear temprano, aguantar la tormenta y salir con el resultado que necesitaba. El Bayern Múnich se despide de la Champions con bronca.
El partido se definió casi antes de empezar. A los 2 minutos y 20 segundos, Khvicha Kvaratskhelia fabricó una gran jugada por la banda izquierda y asistió a Ousmane Dembélé, que fusiló a Neuer con un remate fulminante. Con el 1-0 tempranero, el PSG estiró la ventaja global a 6-4 y obligó al Bayern a buscar una remontada que se volvió heroica desde ese momento.
Ahí comenzó la noche del árbitro. A los 31 minutos estalló la primera polémica: João Neves tocó el balón con la mano dentro del área y el juez no sancionó penal, considerando que fue un movimiento natural de protección. El estadio alemán explotó. Pero hubo más: en otro tramo del primer tiempo, el árbitro permitió que Nuno Mendes continuara en cancha pese a una mano deliberada que debió ser su segunda amarilla y su consecuente expulsión. Dos decisiones que cambiaban el partido y que el Bayern no pudo digerir.
Kane llegó, pero llegó tarde. A los 94 minutos, el delantero inglés empujó el 1-1 tras un pase preciso de Alphonso Davies y le dio algo de consuelo a los alemanes. No alcanzó para forzar la prórroga ni para revertir el 6-5 global.
El 30 de mayo en el Puskás Aréna de Budapest, el PSG se medirá con Arsenal.
