La Justicia cordobesa comunicó los primeros resultados de la autopsia de Tomás Orihuela, el joven de 19 años que murió tras estar detenido en la Comisaría Sexta. El informe forense descarta signos de violencia en el resto del cuerpo, pero la abogada de la familia cuestiona la versión policial.
La Justicia de Córdoba informó este miércoles los primeros datos de la autopsia de Tomás Orihuela, el joven de 19 años que falleció en el hospital luego de permanecer varias horas en una celda de la Comisaría Sexta. Según confirmó la abogada de la familia, Marta Rizzotti, los médicos forenses reportaron marcas en el cuello del muchacho.
La versión oficial de la Policía indica que el detenido utilizó un buzo para quitarse la vida dentro de la dependencia. Sin embargo, Rizzotti señaló: “La autopsia revela que no hubo signos de violencia. Eso es lo que manifiesta el informe que nos mandó la justicia”. Y agregó: “La lesión que presenta no es compatible con el grosor de un buzo. La herida es fina. Por lo que vimos no tiene lesiones en el resto del cuerpo”.
El estudio médico forense determinó que no existen lesiones compatibles con una golpiza y que la causa de fallecimiento fue asfixia por ahorcamiento. El fiscal Godoy tomó el caso para investigar los hechos y esclarecer los motivos de la muerte.
La abogada apuntó contra los efectivos de seguridad: “La familia sostiene que hubo una privación ilegítima de la libertad y que hubo una persecución policial. Tomás entró a la comisaría caminando y salió con muerte cerebral”.
Por su parte, el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, se refirió a los avances: “La autopsia, si es como trascendió, llevará tranquilidad para saber qué fue lo que pasó. Nosotros tenemos el mismo interés de conocer la verdad como la familia”.
