Liliana Montero, secretaria de Salud de la provincia, expresó críticas a través de redes sociales sobre el impacto de las medidas del gobierno nacional en el sistema sanitario.
Liliana Montero, secretaria General de Salud y Desarrollo Humano de la Provincia de Córdoba, realizó declaraciones este domingo a través de la red social X, donde cuestionó las políticas de salud implementadas por el gobierno nacional del presidente Javier Milei.
En su publicación, titulada «YA ES TARDE PARA MUCHA GENTE», Montero advirtió sobre lo que describió como un proceso de deterioro del sistema de salud nacional. «La destrucción del sistema de salud nacional avanza de manera sistemática. El modelo es claro: que los números cierren a base de recortes, y que el costo lo absorban las provincias, los municipios… y especialmente la vida de miles de personas», expresó la funcionaria del equipo del gobernador Martín Llaryora.
Según lo citado por el medio La Nueva Mañana, Montero señaló problemas específicos: «En #PAMI ya no hay cobertura total, los copagos llegan al 80% y los prestadores cierran por falta de pago. La pregunta ya no es cuánto paga un jubilado. Es si encuentra a alguien que lo atienda. En #Discapacidad se suspenden terapias, se incumple la ley y se interrumpe de manera cruel y sistemática la posibilidad de una vida digna».
La secretaria provincial también mencionó el desmantelamiento del programa #Remediar de medicamentos para la atención primaria, afirmando que ahora los municipios deben encargarse de la entrega de medicación, derivando en una mayor presión sobre los hospitales provinciales, que registran un aumento del 35% en la demanda. Asimismo, vinculó cambios en las patentes de medicamentos con una posible disminución de los genéricos, justo cuando, según su visión, el Estado se retira de la provisión.
Montero enumeró otras preocupaciones: el deterioro del Instituto Malbrán, la desarticulación de la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos y el cierre del Instituto de Medicina Tropical, lo que, a su juicio, afecta la capacidad estatal en desarrollo e investigación.
«Menos medicamentos. Menos cobertura. Menos prestadores. Más gasto sobre el bolsillo de las personas. Más presión sobre municipios y provincias. El sistema no se rompe de golpe. Se vacía, se rompe en partes», sostuvo. Y concluyó: «Desde la Provincia todos los días ponemos lo mejor de nuestras capacidades y nuestra gestión para dar las respuestas necesarias ante semejante realidad de la salud. Porque alguien tiene que hacerlo».
