Las plantas de interior no solo aportan belleza y frescura a los espacios, sino que también pueden mejorar el ambiente del hogar sin requerir grandes conocimientos de jardinería. Para quienes están comenzando, existen especies muy resistentes y fáciles de mantener.
Una de las más recomendadas es el Epipremnum aureum (potus o pothos). Es una planta muy adaptable que tolera condiciones de poca luz y riegos moderados, aproximadamente una vez por semana. Puede cultivarse en macetas colgantes o colocarse en estanterías, donde sus tallos colgantes lucen especialmente decorativos.
Otra excelente alternativa es la Sansevieria trifasciata, comúnmente conocida como planta de serpiente. Destaca por su gran resistencia: soporta poca luz y necesita riego solo cada dos semanas. Es ideal para personas que suelen olvidar el cuidado frecuente de las plantas.
Finalmente, los Cactaceae (cactus) son perfectos para quienes buscan una opción de mínimo mantenimiento. Requieren riegos muy espaciados y se adaptan bien a distintos ambientes interiores. Además, su amplia variedad de formas y tamaños permite integrarlos fácilmente en cualquier estilo de decoración.
Con estas opciones, iniciarse en el mundo de las plantas de interior resulta sencillo y accesible para todos.
