El gobernador Martín Llaryora afirmó que la política de reducción de impuestos provinciales puesta en marcha por la Provincia permitirá que 900 mil millones de pesos regresen a los bolsillos de los cordobeses, en un contexto económico nacional marcado por el ajuste fiscal y la caída de recursos hacia provincias y municipios.
Según explicó, el esquema de alivio tributario ya se refleja en los cedulones impositivos y tiene un impacto directo sobre el impuesto inmobiliario. En ese marco, el 40% de los propietarios pagará este año un 25% menos que en 2025, mientras que el 11% abonará el mismo monto. El resto de los contribuyentes tendrá una actualización por debajo de la inflación prevista, estimada en torno al 28%.
Además, la Provincia avanzó en la reducción de Ingresos Brutos para pequeños comercios y mantuvo exenciones impositivas destinadas a la producción, con el objetivo de estimular la actividad económica y sostener el empleo.
Al referirse al escenario actual, Llaryora señaló que el ajuste impulsado a nivel nacional impactó con mayor fuerza en los gobiernos subnacionales y en la población. Indicó que las provincias y los municipios fueron los más afectados por la pérdida de recursos y que, al mismo tiempo, debieron absorber servicios y programas sociales que dejaron de financiarse desde Nación.
En ese sentido, remarcó que Córdoba decidió sostener áreas clave como salud, educación e infraestructura, al considerar que no puede haber desarrollo económico sin inversión pública ni generación de empleo.
Para garantizar ese esquema, el mandatario explicó que la Provincia tomó decisiones fiscales complejas desde el inicio de la gestión, orientadas a asegurar el superávit y la continuidad del crecimiento. Entre ellas, destacó la reducción de estructuras gubernamentales y el congelamiento de los salarios de la planta política, una medida que —según indicó— se mantendrá hasta que mejoren las condiciones económicas.
“Gracias a esas decisiones hoy podemos aliviar la presión tributaria y dinamizar la economía provincial”, afirmó. Y agregó: “Cada peso que un cordobés deja de pagar en impuestos es un peso que vuelve a la economía real”.
Finalmente, Llaryora adelantó que el año próximo se impulsarán nuevas rebajas impositivas, como parte de una estrategia destinada no solo a sostener el consumo y la producción en Córdoba, sino también a contribuir a una eventual recuperación de la economía nacional.
