Vigilar desde el espacio es una de las medidas más efectivas para rastrear la pesca ilegal y, también, para detectar vertidos incluso en estado incipiente. Este es el objetivo del programa de protección de los océanos y los vertidos contaminantes conocido como Lusíada, que consistirá en una constelación de 12 satélites y permitirá combatir la pesca ilegal y emitir alertas preventivas. Es una iniciativa de la plataforma de inversión Goparity y la empresa de ingeniería portuguesa LusoSpace.
El primero de los satélites ya se encuentra en el espacio. Los cuatro siguientes serán lanzados próximamente, y el resto serán enviados a lo largo de 2026. La previsión es que la constelación completa de 12 satélites esté operativa para 2027.
Localilzan los barcos que se ocultan
Estos satélites permiten identificar embarcaciones que no transmiten su posición, una táctica común en la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR). El sistema puede identificar patrones sospechosos, como barcos que apagan sus sistemas de identificación cerca de áreas marinas protegidas o la aparición de anomalías en la superficie del agua que podrían indicar un vertido incipiente.
Además, su tecnología permite detectar manchas de hidrocarburos y otros vertidos químicos, proporcionando datos cruciales a las autoridades para una respuesta rápida y eficaz que minimice el daño ambiental.
Fotografía de un satélite del proyecto LUSÍADA. / Cedida por LusoSpace
“Las zonas que más se van a beneficiar son las que están cerca de los polos ―del polo sur y del polo norte―. Esto se debe a las órbitas polares que contienen los satélites”, explica Inês Cadilha, responsable de la División Digital de LusoSpace, a la agencia Efe.
Los satélites serán enviados al espacio a bordo de vehículos de SpaceX ―empresa aeroespacial norteamericana propiedad de Elon Musk―. Esta iniciativa, de la empresa LusoSpace, impulsará el papel de la península Ibérica en el sector espacial.
Tecnología avanzada
Estos satélites funcionan a través de dos sistemas avanzados. El primero, el Automatic Identification System (AIS), transmite continuamente datos de localización. El segundo, el VHF Data Exchange System (VDES), es una tecnología más reciente que posibilita el envío y recepción de comunicaciones y mensajes cortos, permitiendo a cualquier embarcación intercambiar datos sobre su localización en cualquier momento.
“El VDES va a permitir a cualquier navío comunicarse con las autoridades si ve que está pasando algo en el mar que no está bien”, asegura Cadilha.
Ubicación clave
España se considera un país clave para el inicio de este proyecto. Con más de 8.000 kilómetros de costa y una de las mayores flotas pesqueras de Europa, será uno de los grandes beneficiados.
«España tiene uno de los mayores puertos de pesca del mundo, si no el más grande. Por eso es fundamental invertir en la gestión sostenible de sus flotas pesqueras y en la seguridad de los pescadores”, afirma Cadilha.
Un barco pesquero atraca en el puerto de Getaria (España) para descargar su cargamento de anchoa. / EFE / Juan Herrero
Esta tecnología reforzará la vigilancia en zonas más sensibles como el Atlántico, Mediterráneo y Canarias, donde la pesca ilegal y los vertidos suponen un riesgo mayor. “El mar abierto no tiene fronteras tan definidas y es importante estar seguro con un buen sistema de navegación y de investigación”, asegura Cadilha.
Campaña de ‘Crowdlending’
El proyecto busca la participación ciudadana en una iniciativa que promueve la sostenibilidad y la economía azul, al mismo tiempo que democratiza el acceso a la tecnología espacial. Para lograrlo, ya han recaudado más de 500.000 euros a través de la plataforma Goparity, con la participación de más de 2.800 personas y empresas inversoras.
“Goparity es una plataforma de inversión de proyectos de impacto en la sostenibilidad y en el impacto social. Cualquier persona puede invertir a partir de 10 euros y hay una rentabilidad para cada uno de los inversores del proyecto”, explica Cadilha.
El proyecto ha optado por Goparity como plataforma de financiación para invitar a cualquier persona a invertir en LUSÍADA, para contribuir a la construcción de una constelación sostenible que refuerza la seguridad marítima a nivel internacional.
