Julio Rodríguez, de 16 años, ha sido uno de los vecinos de Adamuz (Córdoba) que ha conversado con los Reyes de España, a quienes les ha relatado su experiencia personal sobre la tragedia. Sin quererlo, se ha convertido en un joven héroe por su labor en el rescate. Según ha explicado a los medios de comunicación, él y su amigo Jose venían de pescar cuando llegaron y vieron que estaba todo lleno de policía, ambulancia y se enteraron de que un tren había descarrilado cerca del pueblo. Los dos salieron corriendo para ver lo que había pasado y fue entonces cuando se encontraron la tragedia que estaba teniendo lugar, con decenas de personas atrapadas que intentaban salir desesperadamente del tren, a oscuras, y que clamaban ayuda.
«Fuimos los primeros en llegar», asegura, «cuando estuvimos allí intentamos ayudar a la gente en todo lo que pudimos, intentamos sacar a la gente que podía moverse del IRYO y luego, cuando vino la Policía y Guardia Civil fuimos a ayudar a los que estaban en el otro tren, al Alvia, que estaba más alejado«. Doña Letizia y Don Felipe les preguntaron qué hicieron. Según ha confesado sincero, «no sé cómo pude hacerlo, mi cuerpo era otro, no podía parar de ayudar, hice el trayecto desde el Alvia al IRYO varias veces, por eso me han felicitado los reyes, me han dicho que lo que hice es un ejemplo, un gesto muy bonito». Asegura que lo que vivió es muy duro y que cuando les han preguntado si está bien o si lo que ha visto le ha dejado alguna secuela.
El Rey Felipe saluda a Julio Rodríguez en la zona cero, en Adamuz. / Manuel Murillo
Un joven ejemplar
Con él estaban sus padres, Julio Rodríguez y Elisabeth Ayllon, que se han mostrado muy orgullosos de que su hijo estuviera socorriendo a los heridos y del arrojo que tuvo en un momento tan difícil. «Fue muy valiente y la verdad es que estamos impresionados por su comportamiento, los reyes nos han dicho que se enorgullecen de que haya jóvenes como él».
Entre las personas que rescató Julio había un niño de diez años con quien ha podido hablar después. Según su madre, el niño iba con su madre, el padre, la abuela y dos primos. «No recuerdo su nombre, pero hablé ayer con la familia, el padre estaba grave en la UCI», afirma.
Su madre estuvo con él aquella noche ayudando en el rescate. «Yo no vi mucho porque no quería mirar, pero estaba todo oscuro, él fue quien lo vio todo. Recuerda que cuando llegaron al Alvia, había efectivos sacando a gente por una escalera. Ella misma ayudó a una señora mayor, según recuerda, «el trayecto era muy largo andando, a oscuras, se nos hizo eterno». Para seguir, cogió una camilla junto a una sanitaria para poder trasladar a los heridos que iban viendo y entre las dos acudían a los vagones mientras su hijo intentaba ayudar en el otro tren. «Se veía a mucha gente malherida, con la cara ensangrentada, muchas cosas desagradables, la gente del Alvia estaba desesperada porque estuvo mucho más tiempo esperando y pensaban que no iban a ir a rescatarlos».
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Julio Rodríguez, de 16 años, ha sido uno de los vecinos de Adamuz (Córdoba) que ha conversado con los Reyes de España, a quienes les ha relatado su experiencia personal sobre la tragedia. Sin quererlo, se ha convertido en un joven héroe por su labor en el rescate. Según ha explicado a los medios de comunicación, él y su amigo Jose venían de pescar cuando llegaron y vieron que estaba todo lleno de policía, ambulancia y se enteraron de que un tren había descarrilado cerca del pueblo. Los dos salieron corriendo para ver lo que había pasado y fue entonces cuando se encontraron la tragedia que estaba teniendo lugar, con decenas de personas atrapadas que intentaban salir desesperadamente del tren, a oscuras, y que clamaban ayuda.
«Fuimos los primeros en llegar», asegura, «cuando estuvimos allí intentamos ayudar a la gente en todo lo que pudimos, intentamos sacar a la gente que podía moverse del IRYO y luego, cuando vino la Policía y Guardia Civil fuimos a ayudar a los que estaban en el otro tren, al Alvia, que estaba más alejado«. Doña Letizia y Don Felipe les preguntaron qué hicieron. Según ha confesado sincero, «no sé cómo pude hacerlo, mi cuerpo era otro, no podía parar de ayudar, hice el trayecto desde el Alvia al IRYO varias veces, por eso me han felicitado los reyes, me han dicho que lo que hice es un ejemplo, un gesto muy bonito». Asegura que lo que vivió es muy duro y que cuando les han preguntado si está bien o si lo que ha visto le ha dejado alguna secuela.
[Lea aquí el testimonio completo]
El Gobierno preparará con la Junta de Andalucía un funeral de Estado en recuerdo de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), según avanzaron este martes fuentes gubernamentales.
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Mónica Gallego tiene todavía muy vivas en su cabeza las imágenes que vivió el pasado domingo en Adamuz (Córdoba). Ella viajaba en el segundo vagón del tren de Iryo Málaga-Madrid que, sobre las 19.40 horas, descarriló y chocó con otro tren de Renfe. Esta joven malagueña, que salió afortunadamente ilesa del accidente ferroviario, esquivó un destino que podía haber sido fatídico por pequeños detalles como decidirse a llevar, por consejo de su madre, un par de maletas grandes en su viaje a Madrid, algo que cuando realizó a última hora la reserva del billete la situó en la parte delantera del convoy, en clase preferente, y no en los vagones finales, que fueron los que descarrilaron.
Mónica, de 26 años, ha aprobado recientemente unas oposiciones y el domingo viajaba a Madrid para incorporarse a un curso formativo que empezaba el lunes. La joven relata a este periódico sus vivencias a partir del momento en que se produjo al siniestro.
«Yo iba estudiando en mi asiento, hacía unos minutos que habíamos pasado por Córdoba, y de pronto el tren dio un gran frenazo. Me choqué contra la mesa, que la tenía bajada, y contra el asiento de delante, pero fue lo único que me pasó; yo salí ilesa completamente«, comenta la joven, que no duda en destacar cómo el empeño de su madre en que llevara un equipaje más voluminoso para que se llevase a Madrid todo lo que necesitaba ha sido decisivo en este desenlace.
Aquí tienes la información.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencia de la Junta de Andaucía, Antonio Sanz ha confirmado el fallecido número 42 por el accidente en Adamuz en una entrevista en directo en Antena 3.
Cruz Roja continúa con un dispositivo desplegado en varias provincias andaluzas con motivo del accidente ferroviario de Adamuz. En el municipio sigue colaborando en el puesto de mando, mientras que en Córdoba capital atienden a familiares de las víctimas. Allí se ha intervenido ya a más de 170 personas.
En Huelva desarrollan actividades de atención psicosocial en la Jefatura de Policía a la Comandancia de la Civil. Aquí hay un equipo de más de diez profesionales que ha atendido ya a más de 130 personas.
Por último, en Málaga, Cruz Roja lleva a cabo una actividad de información y atención a personas afectadas en la estación de tren.
