Cosquín. El IPEM N.º 157 “Presidente Sarmiento” de Cosquín vivió una jornada diferente. Estudiantes, docentes y familias participaron de la presentación de la obra de teatro unipersonal “Los mancos de espíritu”, una propuesta organizada por el Consejo Escolar de Convivencia.
«Los mancos de espíritu» es una obra de teatro social y educativa, interpretada por el actor y docente Daniel Grana, que aborda problemáticas sociales como el bullying, la violencia, las adicciones y la familia en la adolescencia. Su propósito es generar reflexión, diálogo y sensibilización en la comunidad educativa y en la sociedad en general, a través de una narrativa que mezcla la risa y el llanto, pero que concluye con un mensaje esperanzador.
El objetivo del proyecto fue más allá del espectáculo teatral: se buscó generar reflexión y diálogo. Para ello, se realizaron cinco presentaciones distribuidas en los tres turnos de la institución —mañana, tarde y noche— e incluso se invitó a las familias a participar. Posteriormente, se aplicaron encuestas y talleres para profundizar los temas de convivencia y Educación Sexual Integral (ESI).
Los jóvenes, conmovidos por el mensaje
Según las encuestas realizadas, un 42,2% de los estudiantes destacó que la obra los ayudó a reflexionar sobre la discriminación y el bullying, mientras que un 27% señaló que comprendió mejor los riesgos de las adicciones. Otro 19,4% valoró el mensaje sobre la importancia de la comunicación familiar.
En cuanto al aspecto artístico, el 68,8% consideró que la puesta fue “muy creativa y clara”, y un 38,9% afirmó haberse sentido identificado con situaciones de violencia o exclusión. Entre las temáticas que los jóvenes consideran más urgentes para trabajar en la escuela, encabezaron la lista el bullying y la discriminación (42,3%), seguidos por adicciones (31%) y violencia familiar (16,9%).
Los docentes, también interpelados
Del lado de los educadores, el 99,5% calificó la obra como “muy pertinente” para trabajar con los estudiantes, destacando su capacidad para reflejar los problemas actuales de la adolescencia. Además, el 61,9% la consideró un excelente disparador para talleres de convivencia y debates interdisciplinarios.
Entre las acciones futuras más sugeridas, se destacan la invitación de especialistas para profundizar las temáticas tratadas y la planificación de espacios integrados que promuevan la reflexión y el diálogo permanente.
Más que teatro, un punto de partida
Tras las funciones, varios cursos realizaron asambleas donde se evidenció el impacto emocional de la obra. Algunos estudiantes se animaron a compartir experiencias personales vinculadas a situaciones familiares difíciles, lo que reafirmó el valor del arte como herramienta educativa y de contención.
La comunidad educativa coincidió en que “Los mancos de espíritu” fue una experiencia transformadora. “Nos permite visibilizar, hablar y reflexionar sobre temas que a veces pasan inadvertidos dentro de la escuela”, concluye el informe institucional.
El desafío, ahora, será sostener el trabajo iniciado: fortalecer el Consejo Escolar de Convivencia, profundizar la prevención del bullying y las adicciones, y seguir tendiendo redes con organismos como la Defensoría del Niño, la SENAF y la Dirección de Educación Municipal.
