Un estudio de Casa Tres para la Fundación Pensar revela que seis de cada diez argentinos tienen expectativas pesimistas sobre el futuro nacional, en un contexto de ajuste económico y caída del consumo.
Según un informe elaborado por la consultora Casa Tres para la Fundación Pensar, vinculada al PRO, el 64% de los argentinos manifiesta sentimientos negativos respecto al futuro del país. El estudio se realizó en un contexto marcado por el ajuste económico, la caída del consumo y la incertidumbre laboral.
Más de la mitad de los encuestados considera que el Gobierno nacional no podrá resolver la crisis económica actual, mientras se profundiza la preocupación por los salarios, el empleo y el costo de vida. Los datos muestran una fuerte caída del optimismo social en comparación con meses anteriores.
El informe detectó que seis de cada diez argentinos creen que “lo peor todavía no pasó”, consolidando un escenario de pesimismo extendido incluso entre sectores que habían acompañado el cambio político impulsado por Javier Milei. El relevamiento sostiene que la situación económica cotidiana es hoy la principal preocupación social y que el deterioro del poder adquisitivo comienza a erosionar el respaldo al Gobierno.
En ese marco, el 68% de los consultados aseguró haber tenido que recortar gastos básicos en los últimos meses para afrontar la crisis. El informe identifica tres ejes centrales de angustia social: empleo, salarios y consumo. La pérdida de capacidad de compra, el aumento de tarifas y la dificultad para sostener gastos mensuales aparecen como factores clave en el deterioro de las expectativas.
También se registra preocupación en sectores de clase media que habían acompañado las políticas de ajuste con expectativas de recuperación económica a mediano plazo. El documento de la usina de ideas vinculada al PRO sostuvo que el deterioro del poder adquisitivo comenzó en septiembre de 2025 y afectó con mayor intensidad a los sectores de menores ingresos. Mientras que en los segmentos más altos la baja fue del 1,4% respecto al inicio de la gestión, en los estratos más bajos el retroceso alcanzó el 5,8%.
“La economía real no muestra signos claros de mejora para gran parte de la sociedad”, señala el documento. El relevamiento indicó además que los gastos fijos de los hogares, como impuestos y servicios, representaron en febrero cerca del 24% de los ingresos totales, unos ocho puntos porcentuales más que a fines de 2023.
Según el informe, la canasta de ingresos reales cayó 0,8% en el último mes relevado, mientras que los gastos fijos avanzaron 3,5%. Entre los principales aumentos se destacaron electricidad y gas, con una suba del 8,9%, y las expensas, con un incremento del 4,5%.
En materia salarial, la Fundación Pensar informó que los salarios registrados descendieron 1,1% en febrero y que los empleados públicos acumularon una caída del 18,3% desde el inicio de la gestión. En el sector privado formal, el estudio estimó una pérdida real equivalente a $2,3 millones por trabajador, mientras que las jubilaciones registraron un retroceso del 24% respecto de diciembre de 2023. El salario mínimo vital y móvil, en tanto, mostró un deterioro del 39% y alcanzó su nivel más bajo en dos décadas, de acuerdo con el relevamiento.
El informe también vinculó el escenario económico con el humor social. Una encuesta de Casa Tres citada en el trabajo señaló que el 56% de los argentinos aseguró que su ingreso familiar “no le alcanza”, mientras que el 42% admitió atrasos o falta de pago en la tarjeta de crédito por motivos económicos.
El relevamiento interno del PRO también interpreta que el deterioro del humor social podría comenzar a tener consecuencias políticas concretas. Aunque Javier Milei mantiene un núcleo duro de apoyo, el estudio advierte sobre una pérdida gradual de esperanza en amplios sectores sociales que esperaban una mejora económica más rápida. En paralelo, crece la percepción de incertidumbre sobre el futuro y se consolida una sensación de agotamiento frente al ajuste.
