El equipo de Eduardo Coudet logró un agónico triunfo por 2-1 ante Carabobo en la Copa Sudamericana, con un cierre de partido lleno de emociones y decisiones arbitrales polémicas.
Un carrusel de emociones fue la última presentación fuera de Argentina en la fase de grupos de River en la Copa Sudamericana. Terminó con un triunfo, merecido, aunque en circunstancias muy particulares. Carabobo se quedó con un hombre menos por la expulsión de Edson Castillo por una patada en el cierre de un primer tiempo que River dominó.
Todo pasó en la segunda mitad. Primero el gol de Maximiliano Meza, tras un córner de Juan Fernando Quintero. Después, en medio de un bajón futbolístico, el empate venezolano, tras un dudoso penal sancionado por falta de Juan Cruz Meza. Desarmado atrás, en una contra el arquero Santiago Beltrán salió lejos, cometió una infracción y, VAR mediante, fue expulsado. El uruguayo Matías Viña se debió cambiar de ropa porque el “Millonario” no tenía más cambios y se puso los guantes.
A segundos del final, con el 1-1 que parecía sellado, un rechazo del cordobés Facundo González (oriundo de San Francisco) derivó en una asistencia para un toque preciso de Maximiliano Salas, para burlar la salida del arquero Bruera y darle felicidad al equipo de Eduardo Coudet.
