Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las acreedoras, declaró ante la Justicia sobre la venta de un departamento a Manuel Adorni, detallando un acuerdo por fuera de la escritura por 65 mil dólares.
La causa por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, incorporó este miércoles la declaración testimonial de Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las jubiladas involucradas en la operación inmobiliaria. Feijoo, dueño de la empresa desarrollista TSJ Group, declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita.
El empresario justificó la venta del inmueble, ubicado en el barrio porteño de Caballito, a un precio por debajo del mercado. Según su testimonio, pactó con Adorni un pago «por fuera» de la escritura por un monto de 65 mil dólares estadounidenses, en concepto de mejoras en el departamento.
Feijoo explicó que conoció a Adorni porque llevan a sus hijos al mismo colegio y afirmó que aceptó un precio menor porque le convenía mostrarse cerrando negocios con «gente importante».
De acuerdo con la reconstrucción judicial, Feijoo y su socio Leandro Miano convencieron a sus madres, las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, para que compraran el departamento de la calle Miró al exfutbolista Hugo Morales por 200 mil dólares, para luego venderlo a 345 mil dólares.
Sin embargo, la relación entre Adorni y Feijoo habría posibilitado que el funcionario adquiriera la propiedad por 230 mil dólares. De ese total, sólo habría entregado 30 mil dólares al contado, financiándose el 87% restante a un año sin intereses, más los 65 mil dólares adicionales por las mejoras.
La investigación busca establecer si las compras de tres inmuebles y los viajes al exterior que Adorni realizó con su familia se condicen con sus ingresos formales declarados.
