El Hospital Tránsito Cáceres de Allende concretó con éxito una intervención de dos etapas para tratar metástasis hepáticas, un procedimiento inédito en el sistema público provincial.
El Hospital Tránsito Cáceres de Allende llevó a cabo con éxito una compleja cirugía hepática de alta gama técnica, dividida en dos etapas diferenciadas. El procedimiento, denominado ALPPS (Asociación de Partición In Situ y Ligadura de la Vena Porta para una Hepatectomía Etapada), permite tratar patologías oncológicas hepáticas que hasta hace poco tiempo se consideraban impracticables.
La cirugía fue realizada en un paciente joven con múltiples metástasis hepáticas, que recibió el alta tras 30 días de internación y sin complicaciones. Se trata de la primera vez que se realiza este tipo de intervención en un hospital público de la provincia de Córdoba.
Esta técnica es particularmente innovadora porque permite, en una primera fase, estimular el crecimiento de la parte sana del hígado mientras se mantiene la función del órgano, para luego, en una segunda etapa, retirar el sector afectado por la enfermedad con márgenes de seguridad oncológicos.
El doctor José Luis Layun, parte del equipo a cargo de la intervención, explicó: “Se trata de un procedimiento que es posible en cuanto el hígado puede dividirse en dos. A partir de ello, reconocemos la parte sana y evaluamos si es suficiente para funcionar por sí sola”.
Por su parte, el subdirector del hospital, el doctor Ángel Ludovic Joseph, expresó: “La concreción exitosa de este procedimiento representa un orgullo enorme para nosotros y todo el aparato de salud pública de la provincia. En ese sentido, es clave contar con los equipos y personal pertinente para realizar estas intervenciones de altísima complejidad”.
Joseph remarcó que la cirugía implicó un abordaje interdisciplinario de todo el equipo del hospital. Participó el personal de cirugía especializada, anestesiología con manejo de alta complejidad, unidades de terapia intensiva habituadas al seguimiento de cuadros críticos y un cuerpo de enfermería con formación específica en cuidados posquirúrgicos avanzados.
En la primera etapa, se eliminan lesiones de una parte del hígado y, al mismo tiempo, modifican el flujo sanguíneo para estimular el crecimiento acelerado del tejido sano. Este crecimiento ocurre en un período muy corto, entre 6 y 14 días luego de la cirugía, lo que permite resecar la parte enferma y evitar el riesgo de insuficiencia hepática.
A diferencia de las técnicas tradicionales, que pueden demorar semanas en lograr ese crecimiento, o directamente no alcanzarlo, la ALPPS acelera el proceso y amplía las chances de llegar a una cirugía curativa.
Para el postoperatorio, el hospital aplicó el protocolo de recuperación mejorada después de la cirugía (ERAS), un enfoque multidisciplinario destinado a mejorar los resultados quirúrgicos, reducir las complicaciones, minimizar las estancias hospitalarias y disminuir los costos de atención médica.
El doctor Layun remarcó: “No sólo se trata de una intervención poco convencional y compleja por sus características, sino que también el paciente tiene que presentar una serie de condiciones que le permitan atravesar por la cirugía”.
Esta intervención no sólo amplía las posibilidades de tratamiento para pacientes con enfermedades graves, sino que también confirma el nivel de especialización alcanzado por equipos médicos en Córdoba, incluso dentro del ámbito estatal.
