La provincia destinará 450 millones de pesos para sostener a entidades del sector, que enfrentan dificultades financieras por demoras en transferencias nacionales.
Córdoba. El gobernador Martín Llaryora anunció un refuerzo económico de 450 millones de pesos para instituciones que trabajan con personas con discapacidad. La medida busca aliviar la situación financiera del sector, que atraviesa una emergencia agravada por la falta de pagos de programas nacionales.
Llaryora, junto a la secretaria de Salud y Desarrollo Humano, Liliana Montero, se reunió este miércoles en el Centro Cívico con representantes de entidades de la ciudad Capital y del interior. Tras escuchar la exposición de la situación durante más de dos horas, el mandatario instruyó agilizar la asistencia económica para mantener las prestaciones.
El gobernador indicó que los fondos provendrán del Fondo de Emergencia para la Discapacidad. «Este fondo originalmente fue creado para financiar proyectos nuevos y mejorar la inclusión, pero he tomado la decisión de aplicarlo exclusivamente para sostener y reforzar a las instituciones en este momento de crisis», explicó.
Subrayó que la grave situación obedece al incumplimiento de la Ley de Discapacidad y a la falta de pagos nacionales comprometidos, incluyendo la reciente interrupción de envíos para prestaciones de PAMI. En este sentido, instó a que se normalice el financiamiento nacional: «Hay que ser claros: si no se cumplen los envíos de fondos nacionales que corresponden a cada entidad, el esfuerzo que hace la Provincia no alcanzará para sostener todos los servicios».
Por su parte, Liliana Montero señaló: «Estamos ante un verdadero descuartizamiento de la salud pública. La mayoría de estas instituciones brindan prestaciones a través de PAMI o del programa Incluir Salud, organismos nacionales que deben hacerse cargo de estos pagos». Agregó que, además del auxilio financiero, se reactivará un complemento para la alimentación destinado a entidades con servicios de doble jornada.
Los representantes del sector detallaron el complejo momento que atraviesan. Algunas instituciones, como el Cottolengo Don Orione, la Fundación IRAM o la Asociación Apadim, tienen más de 100 personas a cargo y dejaron de percibir aportes de programas nacionales.
Todas las entidades participantes vienen recibiendo acompañamiento de la Provincia y trabajan, desde hace más de dos años, en emprendimientos laborales y de capacitación en el marco del Fondo Provincial de Inclusión Social, que este año incrementó su inversión a 4.500 millones de pesos.
