Tras las polémicas declaraciones de Esteban Leguizamo, representantes de los profesionales de la salud en Córdoba expresaron su desacuerdo y detallaron su perspectiva sobre el conflicto.
En el marco de un conflicto que involucra a la obra social PAMI, médicos de cabecera y jubilados, el director nacional del organismo, Esteban Leguizamo, realizó declaraciones que generaron réplicas inmediatas desde el sector médico. En una entrevista con Canal 10, Leguizamo se refirió a las medidas de fuerza recientes afirmando: «No debemos hablar de paro sino de incumplimiento de contrato. Los médicos de cabecera no son empleados del PAMI. Son 8 mil médicos en el país que incumplieron ese contrato».
Desde Córdoba, Atilio Rossi, representante de los médicos de cabecera, manifestó su descontento con las palabras del titular del PAMI. «Me da la impresión de que vive en otro mundo», expresó Rossi en diálogo con el mismo medio televisivo, calificándose de «indignado totalmente». El delegado de APPAMI destacó la labor de los profesionales que atienden bajo el sistema PAMI, a quienes describió como de «primerísimo nivel» y con dominio de especialidades médicas, añadiendo que «el médico de PAMI es médico 24 horas los siete días de la semana».
En sus declaraciones, Leguizamo también se refirió a los aspectos económicos del conflicto. Informó que el PAMI aumentó el pago por afiliado de 950 a 2.100 pesos, lo que representa un incremento del 120%. Este cambio se formalizó a través de la resolución 1107/2026, que modificó el esquema de ingresos con efecto retroactivo al 1° de abril. La nueva estructura eleva el valor base por paciente pero elimina los ítems extra que antes componían el ingreso de los profesionales. El director del organismo justificó la medida señalando que la gestión detectó supuestos «desvíos» en prestaciones adicionales que no se habrían brindado a los pacientes, remarcando la necesidad de auditar el destino de los fondos.
