La reunión de mediación entre Estados Unidos e Irán en Islamabad marca un punto clave en el conflicto regional, con Teherán exigiendo el desbloqueo de activos y un alto el fuego en Líbano.
El conflicto en Medio Oriente tendrá un hito clave este sábado en la reunión de mediación entre Estados Unidos e Irán que se realizará en un hotel de lujo en la ciudad pakistaní de Islamabad. Antes de abordar el avión rumbo a Pakistán, el vicepresidente norteamericano JD Vance dijo que la administración Trump está dispuesta a «tenderle la mano» a los iraníes, pero aclaró: «Si intentan jugarnos una mala pasada, van a descubrir que el equipo negociador no será tan receptivo».
En las últimas horas, los representantes del gobierno iraní reclamaron dos condiciones para iniciar las conversaciones: por un lado, desbloquear los activos iraníes, y además garantizar un alto el fuego en el Líbano tras los últimos bombardeos de Israel.
Desde el lado del gobierno norteamericano, la principal preocupación está relacionada con el estrecho de Ormuz, que fue cerrado por Irán y causó una disparada del precio internacional del petróleo a siete meses de las elecciones legislativas. «Los iraníes no parecen darse cuenta de que no tienen más opciones que extorsionar al mundo a corto plazo utilizando las vías fluviales internacionales. ¡La única razón por la que siguen vivos hoy es para negociar!», dijo Trump en sus redes sociales.
El equipo de negociadores de Estados Unidos, encabezado por Vance, también incluirá al enviado especial Steven Witkoff y al yerno de Trump, Jared Kushner.
