El comisario inspector Rubén Brandán continúa internado en el Hospital de Urgencias de Córdoba luego del violento episodio ocurrido el pasado martes en la avenida Fuerza Aérea. Si bien el oficial evoluciona de manera estable, los últimos informes médicos encendieron las alarmas sobre las posibles consecuencias físicas que podría enfrentar tras recibir un disparo en la espalda que le afectó un pulmón.
A pesar de que los agresores ya fueron detenidos, la atención está puesta ahora en el cuadro clínico de Brandán, quien es padre de cuatro hijos y cuenta con 27 años de servicio en la fuerza. Daniel Velázquez, jefe de Neurología, y Andrea Vilkelis, jefa de Terapia, señalaron que todavía es prematuro descartar severos daños neurológicos.
El parte médico
En diálogo con El Doce, los profesionales indicaron que se realizaron estudios de alta complejidad, incluyendo una resonancia magnética para evaluar específicamente el daño medular. Según precisaron en diálogo con Noticiero Doce, si bien el proyectil no impactó de forma directa en la médula, la zona presenta una fuerte inflamación que podría derivar en secuelas funcionales importantes.
El comisario se encuentra consciente, lúcido e incluso puede hablar y alimentarse por sus propios medios. Sin embargo, permanece con tubos de drenaje para permitir la recuperación de sus pulmones y bajo un estricto monitoreo para determinar si la inflamación cede sin afectar la movilidad de sus miembros.
Desde el entorno de la Policía de Córdoba definen a Brandán como un “excelente jefe”, lo que ha generado una ola de mensajes de apoyo y una vigilia constante por su recuperación total en un caso que volvió a poner en agenda la peligrosidad y falta de control sobre la actividad de los naranjitas en la capital provincial.
