Esmeralda, la nena de 2 años que era intensamente buscada en Cosquín, fue encontrada sana y salva tras un operativo que movilizó a bomberos y fuerzas de seguridad de toda la región.
El dato clave estuvo en una decisión puntual. El sargento Franco Cabrera y el agente Lucas Badra, del Escuadrón Motorizado Enduro de Punilla Norte, decidieron volver a pasar por un sector donde ya se habían realizado rastrillajes previos. Fue en ese nuevo recorrido donde ocurrió lo inesperado.
Según se pudo reconstruir, la niña se les cruzó en el camino en medio del operativo. En ese instante, uno de los efectivos descendió de la motocicleta y la contuvo de inmediato, abrazándola para ponerla a resguardo.
La secuencia marcó el punto de quiebre de la búsqueda, que había generado una fuerte preocupación en la ciudad y mantenía en vilo a toda la comunidad.
El operativo había comenzado horas antes, luego de que se reportara la desaparición de la menor desde su vivienda en barrio José Obrero. A partir de allí, se desplegó un amplio rastrillaje con participación de bomberos de Cosquín, La Falda, Valle Hermoso y Santa María de Punilla, junto a equipos especiales.
La decisión de insistir en una zona ya recorrida resultó determinante para el desenlace. Ese gesto operativo, sumado a la rápida reacción en el momento del hallazgo, permitió encontrar a Esmeralda y devolverla a su familia.
Tras lo ocurrido, el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, anticipó que los efectivos serán reconocidos por su accionar.
