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La segunda parte de un plan que al equilibrio fiscal le suma más apertura comercial

El presidente Javier Milei puso en marcha el Congreso y, esta vez, además de hacer un repaso de la economía de los últimos dos años asegurando que “la Argentina está saliendo del pozo”, enfocó en lo que viene. Y lo que viene parece ser un camino aún de mayor apertura, dónde queda poco lugar para la industria tradicional que no logre tener una competitividad internacional. Como contrapartida se beneficiará a la producción vinculada a sectores primarios como el campo y también a la industria minera, la pesca y todo lo vinculado al sector petrolero.

La consultora Abeceb en su último informe remarcó que la lectura cualitativa es que el momento inversor no es homogéneo. El núcleo duro continúa siendo petróleo y gas, seguido por minería impulsada por el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y por la cartera de proyectos de cobre y litio, mientras que el dinamismo comienza a trasladarse hacia actividades de soporte y hacia sectores vinculados al mercado interno. Movilidad, por ejemplo, acumula inversiones por más de US$ 6.200 millones con una docena de anuncios, lo que sugiere expansión de flotas, logística energética y transporte de cargas asociados al desarrollo de Vaca Muerta y de los proyectos mineros.

En este sentido, el ataque del Gobierno en las últimas semanas contra industriales de peso como Paolo Rocca (Techint) y Javier Madanes Quintanilla (FATE y Aluar), no es solo por la historia, sino por lo que viene. Al menos, de eso se desprende el discurso de Milei en el Congreso.

Si los tubos son más caros que los que llegan de China, se compran los de China y no los de Techint. Y si los neumáticos son caros, cierra FATE. Todo en el marco de un proyecto de país que el Presidente no parece dispuesto a negociar.

La reacción de los empresarios se verá con el correr del tiempo. Es decir, si tienen margen para adecuar los precios y competir con lo importado o si cambian de rubro y cierran las empresas, o si pueden y prefieren invertir en otro país.

A la hora de hablar del dólar, Milei no habló del precio, pero sí de la acumulación de reservas. La compra de dólares para engrosar las reservas es clave, según los analistas, para que baje el riesgo país. Es decir, se ata la baja del riesgo al incremento de reservas.

Al mismo tiempo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) también ya apoyó la estrategia de la Argentina.

«El programa arrancó con una base robusta, vemos un progreso continuo y esfuerzos de estabilización y esto ayuda a impulsar la confianza del mercado. Después de contraerse en 2024, se estima que la economía crecerá 4,5% en 2025, la inflación ha caído desde tres dígitos en 2023 a alrededor de 30% al final de 2025, el nivel más bajo en ocho años», dijo la vocera del Fondo, Julie Kozack durante la primera conferencia del año.

En su discurso de más de una hora y media Milei se centró en tres premisas para sustentar lo que viene en materia económica. En primer lugar, seguir manteniendo el equilibrio fiscal y la política monetaria restrictiva. En segundo lugar, desregular más la economía y en tercero abrir más la economía.

“No me hablen de apertura indiscriminada, la Argentina es un país cerrado”, dijo Milei. “No se puede pagar una remera 50 dólares cuando importada cuesta 5”, remarcó.

Los industriales, representados por la Unión Industrial Argentina (UIA) vienen sosteniendo que las políticas del Gobierno impactan en la producción y por ende en el empleo. Según informes de la propia gremial empresaria se pierden alrededor de 1.500 empleos industriales por mes.

Más acuerdos

En otra parte del discurso el Presidente prometió reformar el Código Aduanero, el Impositivo y entablar todas las negociaciones posibles para futuros acuerdos comerciales. Es decir, no basta con los acuerdos de libre comercio firmados con Estados Unidos y la Unión Europea. La Argentina, según Milei, tiene que estar sentada en la mesa del comercio internacional y ser escuchada, pero antes tienen que cumplirse premisas como ser un país más abierto y con mayores acuerdos de libre comercio.

En off the record, un sector del empresariado le recuerda a Milei que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está realizando el camino inverso y cobrando aranceles a todo el mundo para proteger la industria de su país.

Pero no todas son críticas. «Es importante que el Presidente haya reafirmado que el equilibrio fiscal y una política monetaria enfocada en reducir la inflación son condiciones necesarias para garantizar la estabilidad macroeconómica. Asimismo, es clave que se haya trazado un camino orientado a impulsar los motores del crecimiento de largo plazo. Pensar la Argentina de las próximas décadas, con mirada estratégica, reglas claras y políticas de Estado consistentes», afirmó Santiago Mignone, presidente de Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA).

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