Casi oculto a los ojos del tiempo, en el extremo sur de Villa Carlos Paz, existe un sitio de gran valor arqueológico que revela cómo vivían las comunidades prehispánicas hace más de mil años. El avance de la urbanización pone en jaque la preservación de un patrimonio único en el Valle de Punilla.
«Huaycondo» es una ventana abierta al Holoceno Tardío, el periodo donde las sociedades indígenas de las sierras consolidaron su forma de vida. Las investigaciones recientes han identificado en el lugar sectores domésticos que datan de hace siglos. Así queda en evidencia que lo que hoy es un paisaje de veraneo, alguna vez fue un asentamiento estratégico.
Desde comienzos del siglo XX, se vienen desarrollando investigaciones aprovechando los períodos de bajante del lago San Roque y sus afluentes y en los últimos años, se obtuvieron resultados de estudios sobre tecnologías cerámicas, líticas, óseas, malacológicas y arqueometalúrgicas. Así ocurrió en el Alero Tala Huasi con ocupaciones prehispánicas hasta el período colonial temprano. En tanto, en la zona de La Quinta, se descubrió un alero cuyo registro material asociado indica un carácter residencial vinculado a campos de cultivo y también se encontraron restos humanos.
Con respecto a la localidad de Huaycondo, la primera referencia fechada es del sacerdote franciscano A. Marechal, quien la describe como un «lugar distante de la capilla de San Antonio como una legua hacia el Oeste, es una gran hondonada habitada en otros tiempos por indígenas, hay conanas, morteros y fragmentos de tiestos».
Se considera que este asentamiento se extendía desde la Pampa de Achala, ubicada en la zona alta de las nacientes de la subcuenca del río Icho Cruz, hasta la zona baja de la cuenca del río San Antonio y la desembocadura en el lago en Carlos Paz. Al respecto, los especialistas ubican a Huaycondo a unos 500 metros del río Icho Cruz y dentro del nuevo ejido carlospacense.
Un equipo de investigadores utiliza tecnología de vanguardia para desenterrar los secretos de las sociedades que habitaron el sur de Punilla hace más de mil años. La arqueología moderna no se limita a recolectar piezas; es un trabajo detectivesco que combina precisión geológica y análisis de laboratorio. En la localidad de Huaycondo, las investigaciones retomadas en 2018 han permitido caracterizar un modo de vida que los especialistas definen como de «economía mixta».
Los arqueólogos han dividido el área en distintos sectores (como HUAY 1 y HUAY 2), donde el hallazgo de orificios de postes sugiere la existencia de viviendas techadas, una prueba clara de la sedentarización de estos grupos.
Entre los restos materiales recuperados, se destacan vasijas con estilos que muestran una identidad cultural propia y técnicas de cocción avanzadas, y puntas de proyectil y morteros que evidencian una economía basada en la caza y el procesamiento de frutos del monte nativo. Asimismo, el análisis etnobotánico confirma que estos antiguos pobladores ya manejaban un profundo conocimiento de la flora local, integrando semillas y frutos en su dieta diaria.
Sin embargo, el asentamiento de Huaycondo se encuentra en una situación crítica. Al estar integrado a la nueva ampliación del ejido de la ciudad, la construcción de viviendas, calles y servicios básicos representa un riesgo constante para los yacimientos que aún permanecen bajo tierra. «El desafío es lograr un equilibrio. No se trata de detener el crecimiento de la ciudad, sino de garantizar que cada movimiento de suelo sea supervisado para no destruir páginas enteras de nuestra historia que aún no han sido leídas»; explicaron los investigadores del Conicet.
La zona ha sido catalogada como «Zona Roja», lo que exige protocolos estrictos antes de cualquier intervención privada o pública.
El patrimonio de Huaycondo no pertenece solo a los especialistas; es parte de la identidad de Carlos Paz. Al igual que los hallazgos preservados en el Museo Numba Charava, estos sitios nos recuerdan que antes de los balnearios y el turismo, estas tierras fueron el hogar de comunidades que supieron convivir en armonía con el ecosistema serrano.
