InicioEconomíaReforma laboral: crece la polémica entre empresarios pymes

Reforma laboral: crece la polémica entre empresarios pymes

La Unión Nacional de Emprendedores Pymes y Productores (UNEPP) decidió responder a la posición pública adoptada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) por objetar algunos de los capítulos más importantes del proyecto de reforma laboral que será puesto a consideración de los senadores nacionales en el mes de febrero.

Si bien las dos entidades respaldan el espíritu que guia los cambios de la propuesta redactada por la administración de Javier Milei, en los últimos días surgieron graves cuestionamientos de empresarios pymes adscriptos a la UNEPP, una organización conformada por más de 4.000 emprendedores, PYMES y productores que se ha consolidado como una plataforma que aboga por un marco regulatorio flexible en lo laboral, sindical y tributario y una usina de pensamiento de las principales medidas que promueve el gobierno libertario, contra la declaración de la CAME de rechazar algunos artículos de la reforma.

Son 180 artículos, no son pocos, pero aquellos que están numerados con el 126; 128; 130; 131; y 132, fueron rechazados por los dirigentes de la CAME porque podrían provocar un «escenario de incertidumbre para las pequeñas y medianas empresas».

La discusión más importante pasa por la limitación de la ultraactividad de los convenios colectivos. Acerca de este ítem, el presidente de CAME, Ricardo Diab, sostuvo que «los convenios, aunque necesiten ser retocados, mejorados o actualizados, no pueden caer de un día para otro, porque eso generaría una incertidumbre muy compleja».

No tardó en contestarle el abogado, Hernán Seivane, desde la UNEPP. «Hay temor por la modernización laboral», afirmó a iProfesional. «Defender la ultraactividad indefinida de los convenios es condenar a las PyMEs a regirse por normas de hace 40 o 50 años, imposibles de aplicar en la economía digital y moderna del 2026. Necesitamos convenios que se caigan si no se modernizan, para forzar una discusión laboral adaptada al presente».

En la UNEPP explican que con esa postura la CAME se opondría a que el mecánico de barrio acuerde un convenio distinto al de una empresa automotriz multinacional.

La polémica está abierta en este punto y desde las dos instituciones advierten a los legisladores acerca de la necesidad de analizar de manera precisa el artículo 126. 

Pero hay otros capítulos de la ley, donde los líderes pymes y emprendedores de las dos instituciones chocan. 

Para la CAME, el artículo 128, que parece haber sido redactado por el ministro de Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, relacionado con la eliminación de la obligatoriedad de los aportes patronales a las cámaras empresariales, es un despropósito y alertó que esa medida «dejaría a las entidades en una situación de desigualdad absoluta frente al sector sindical». De esta manera, concluyen que el proyecto «tiene como objetivo final la inexistencia de las organizaciones empresariales tal como están constituidas».

Para la UNEPP esta posición es inexplicable. «Es una defensa de la caja sobre la libertad. La CAME se opone a la eliminación de los aportes obligatorios a las cámaras empresarias. Es inaceptable que una entidad que dice defender a las empresas exija mantener impuestos privados obligatorios para sostener sus propias estructuras burocráticas, sin aportar valor real al empresario que lucha día a día», afirmaron en la institución.

En la CAME entienden que este artículo va contra la posibilidad de capacitación de los emprendedores. «Gracias a las capacitaciones que realizamos, muchas empresas y pequeños comercios han logrado sostenerse incorporando nuevas habilidades», explicó Diab.

Para los referentes de la UNEPP consultados por iProfesional, una institución que fue impulsada por varios referentes del mundo pyme, entre ellos por el economista, Gustavo «Lacha» Lazzari y por Juan Gabriel Méndez, «cada pequeña y mediana empresa es un mundo en sí misma».

Lo que representa una crítica a la oposición de las autoridades de la CAME a los artículos 131 y 132 que, según la visión de los abogados de la entidad, podrían generarse más perjuicios que beneficios de aplicarse porque podrían existir futuros conflictos judiciales.

Se trata de la posibilidad de firmar convenios por empresa y no por actividad.

Un punto central de la reforma para el mundo pyme que es apoyado por los empresarios de UNEPP. «Rechazar la prevalencia del convenio por empresa sobre el de actividad es desconocer que cada PyME es un mundo. Una pequeña empresa de software o de servicios no puede regirse por las mismas varas rígidas que grandes corporaciones, negociadas por cámaras cúpula que desconocen la realidad del interior o de las empresas de nicho», explicó Seivane.

«La eliminación de estos artículos, lejos de traer paz, garantizaría la continuidad de la industria del juicio, la rigidez laboral y la asfixia de costos no salariales que impiden la contratación de nuevo personal», concluyó el profesional.

Se trata de dos visiones que no son completamente opuestas a la reforma laboral, pero que, indudablemente, tienen discrepancias en cuanto a la profundidad de los cambios que, de aprobarse en el Parlamento, regirán para la vida laboral de todos los argentinos.

Más noticias
Noticias Relacionadas