María Jesús Montero ha elegido el nuevo modelo de financiación autonómica como rampa de lanzamiento de su carrera hacia la Junta de Andalucía. Apenas unas horas después de presentar un sistema que supondrá 4.850 millones de euros más para la comunidad, en caso de aprobarse en el Congreso de los Diputados, la secretaria general del PSOE-A y candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía se plantó en la Interparlamentaria socialista, celebrada este sábado Alcalá de Guadaíra (Sevilla), con un mensaje directo al PP y a Juanma Moreno: si tanto critican este modelo, «¿qué proponen?». La pregunta marcó una intervención en la que ha combinado la defensa de las últimas acciones del Gobierno de España -la posición en Venezuela-, ataque frontal al Ejecutivo andaluz por «la privatización de la sanidad y la universidad» y un tono claramente preelectoral. «Cuando toquen elecciones, este partido está preparado», arengó a los suyos.
Montero abrió su discurso reivindicando que Andalucía es «la comunidad autónoma más beneficiada de toda España» con el nuevo sistema, frente a la campaña de «mentiras y bulos» que, según denunció, han alimentado el PP y Moreno Bonilla durante meses. «Cuántos titulares hemos tenido que tragar este partido y yo respecto a que el Gobierno de España estaba traicionando a Andalucía porque acordaba un supuesto cupo catalán», lamentó, antes de zanjar el asunto con rotundidad: «Jamás lo hubiera permitido, ni esta ministra, ni este partido».
La dirigente socialista defendió que el objetivo del modelo nunca ha sido contentar a unos territorios frente a otros, sino garantizar «igualdad de oportunidades, redistribución de la riqueza» y que todos los ciudadanos «estén involucrados en un contrato social en el que garanticemos lo básico para la ciudadanía». Desde esa premisa, exigió al presidente andaluz y al PP que «pidan perdón» por haber mentido sobre la financiación.
La cifra fue uno de los ejes del discurso. Montero recordó que Moreno Bonilla reclamó en el Parlamento 4.000 millones de euros más y se preguntó «qué excusa» pondrá ahora cuando la realidad es que «vienen 4.850 millones de euros más, casi 1.000 millones de euros más de lo que el presidente pidió». Y lanzó el dardo: «si al PP no le gusta este modelo, ¿qué propone exactamente para Andalucía?
La secretaria general del PSOE-A insistió en que el esfuerzo del Gobierno –21.000 millones de euros– tiene un destinatario claro: lo público. «No hacemos un esfuerzo de 21.000 millones de euros para que ese dinero vaya para Quirón o para las universidades privadas», subrayó, en una crítica directa al modelo de gestión que, a su juicio, lleva a cabo el Ejecutivo andaluz. Para Montero, la financiación es una herramienta para blindar la sanidad, la educación y los servicios sociales, no para «engordar» negocios privados.
El tono se endureció cuando abordó la gestión sanitaria de la Junta. Montero denunció el «trato injustificable e inhumano” que, según afirmó, Moreno Bonilla y su consejero de Sanidad, Antonio Sanz, han dispensado a Amama, la asociación de mujeres con cáncer que destapó negligencias en el cribado. Les instó a «hacer públicos» los datos de los estudios que «teóricamente» se han realizado y a explicar «cuál es la respuesta» que se ha dado para corregir la situación.
La líder socialista enlazó este caso con otros escándalos que, a su juicio, retratan una forma de gobernar basada en la negación y el ataque al denunciante. «Lo pudimos ver en la Dana y lo hemos podido ver con la Diputación de Almería, con Soto o con Algeciras», enumeró, acusando al PP de «amenazar» y “mentir» en lugar de asumir responsabilidades. Sobre el contrato de Soto, fue tajante: la Oficina Antifraude Andaluza ha dicho que «hay que anular el contrato, y si hay que anularlo es porque era un contrato fraude».
