Mientras escribo estas líneas, muchos jóvenes andaluces estarán leyendo y tratando de interpretar el texto que les habrán propuesto para comentar en el examen de Lengua Castellana y Literatura de las Pruebas de Acceso a la Universidad. La sigla oficial para denominar a la ‘Selectividad’ hoy es ‘PAU’, pero, hasta 2024, era ‘PEvAU’.
Siglas aparte, dicen los pedagogos, principalmente los que jamás pisaron un aula, que este año han introducido «cambios sustanciales» en los exámenes de las distintas asignaturas, pues ahora las pruebas tendrán un carácter «más competencial que antes». Dejando a un lado las disquisiciones teóricas, es evidente que algunos alumnos nacidos en 2007 han estudiado este año mucho más que quienes pudieron escapar del sistema el curso pasado, sencillamente porque se ha reducido la opcionalidad que ofrecían los distintos ejercicios. Y es que el enunciado de estos estuvo a punto de ser transformado en «escriba usted lo que quiera sobre lo que crea conveniente». En efecto, se alcanzó la absurda situación de que hasta el más indocumentado podía obtener una puntuación demasiado alta, lo que complicaba la tarea de distinguir a los verdaderamente buenos de los que no lo eran. Así, hubo que dar un cambio de timón, que ahora se parapeta en la insoportable verborrea pedagógica.
A pesar de todo, la buena estudiante de toda la vida no ha tenido problema en luchar y aprender cuanto ha sido necesario. Ahí están sus resultados, aunque alguna profesora graciosa haya querido adornar sus casi dos decenas de dieces con un único nueve. Esta semana volverá a demostrar su valía, porque, si ella tuviese que escribir los enunciados, diría: «Pregunte usted lo que quiera sobre lo que considere oportuno».
*Lingüista
