A pesar de quedar en la cuerda floja tras la eliminación en la fase 2 de la Copa Libertadores ante Alianza Lima, el Consejo de Fútbol, representado por Marcelo Delgado, le expresó su respaldo a Fernando Gago.
La razón principal detrás de esta decisión radica en un factor clave dentro del mundo Boca: el entrenador aún tiene un año más de contrato. Desde la dirigencia esperan un gesto de su parte luego del partido del viernes contra Rosario Central, con la intención de evitar un importante desembolso económico.
El vínculo de Gago con el Xeneize tiene vigencia hasta diciembre de 2025 e incluso contempla una cláusula que permitiría extenderlo unilateralmente hasta fines de 2026 si así lo decide la dirigencia. Sin embargo, tras la reciente eliminación en La Bombonera, esta opción no está en consideración.
En la conferencia de prensa posterior a la caída por penales ante el equipo de Néstor Gorosito, Gago aseguró sentirse “con fuerzas” para continuar en el cargo y, por el momento, no contempla la posibilidad de renunciar. No obstante, su continuidad podría definirse después del partido contra Central, ya que una eventual renuncia sería la única manera de evitar que Boca deba pagarle para finalizar el vínculo.
Si la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme opta por rescindir el contrato de manera unilateral, el club deberá abonarle al entrenador el salario correspondiente hasta el final de su contrato, salvo que ambas partes lleguen a un acuerdo por una cifra menor.
Un detalle relevante es que, cuando Gago dejó Chivas de Guadalajara en octubre de 2024, tuvo que pagar alrededor de 1.500.000 dólares para ejecutar su cláusula de rescisión. Sin embargo, en Boca aseguran que esa deuda se fue saldando progresivamente durante sus cinco meses al mando del equipo.